A lo largo de mis años como ginecólogo y obstetra en Tegucigalpa, una de las consultas que más me llega cargada de angustia y frustración es esta: "Doctor, llevamos meses intentándolo y no logramos el embarazo. ¿Qué está pasando?" Es una pregunta que toca lo más profundo de una mujer y de una pareja, y merece una respuesta clara, honesta y sin falsas esperanzas, pero tampoco sin falsos miedos. Por eso quiero hablar hoy de infertilidad: qué es, por qué ocurre y cuándo es momento de buscar ayuda médica.
¿Qué se considera infertilidad?
Médicamente, hablamos de infertilidad cuando una pareja no logra un embarazo después de 12 meses de relaciones sexuales regulares sin uso de métodos anticonceptivos. En mujeres mayores de 35 años, ese tiempo se reduce a 6 meses, ya que la reserva ovárica disminuye con la edad y es importante actuar con mayor rapidez.
Es importante aclarar que infertilidad no significa imposibilidad. En la mayoría de los casos, con un diagnóstico adecuado y el tratamiento correcto, muchas parejas logran el embarazo que tanto desean.
¿Cuáles son las causas más frecuentes de infertilidad femenina?
La infertilidad tiene múltiples causas posibles y en muchos casos es una combinación de factores. Las más frecuentes en mujeres son:
Problemas ovulatorios
Son la causa más común. Si los óvulos no se liberan de manera regular o no maduran correctamente, el embarazo no puede ocurrir. El síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP), antes conocido como síndrome de ovario poliquístico (SOP), es la causa más frecuente de problemas de ovulación y se caracteriza por ciclos irregulares, exceso de andrógenos y ovarios con múltiples folículos pequeños.
Daño o bloqueo en las trompas de Falopio
Las trompas son el canal por donde el óvulo viaja desde el ovario hasta el útero. Si están obstruidas o dañadas, generalmente por infecciones previas o endometriosis, el encuentro entre el óvulo y el espermatozoide se vuelve imposible o muy difícil.
Endometriosis
Esta condición, en la que el tejido del interior del útero crece fuera de él, puede afectar la calidad de los óvulos, dañar las trompas y crear un ambiente hostil para la implantación del embrión. Es una causa frecuente e importante de infertilidad que muchas veces pasa desapercibida por años.
Problemas uterinos
Los miomas, pólipos, adherencias o malformaciones en el útero pueden dificultar la implantación del embrión o aumentar el riesgo de pérdidas tempranas del embarazo.
Reserva ovárica disminuida
Con la edad, la cantidad y calidad de los óvulos disminuye de forma natural. Sin embargo, en algunas mujeres esto ocurre antes de lo esperado, lo que se conoce como insuficiencia ovárica prematura.
Factores hormonales y de tiroides
Alteraciones en la tiroides, la prolactina u otras hormonas pueden interferir con la ovulación y la fertilidad de forma significativa, incluso cuando los síntomas son mínimos o inexistentes.
¿La infertilidad siempre es un problema femenino?
No, y este es un punto que me parece fundamental aclarar. Aproximadamente en un tercio de los casos de infertilidad la causa es exclusivamente masculina, en otro tercio es exclusivamente femenina, y en el resto es una combinación de ambos o no se encuentra una causa identificable. Por eso, cuando una pareja consulta por dificultad para lograr el embarazo, siempre evaluamos a los dos. La fertilidad es un asunto de pareja, no solo de la mujer.
¿Cuándo debo consultar al ginecólogo?
Esta es la pregunta clave. Recomiendo consultar si:
- Llevan 12 meses intentando el embarazo sin lograrlo y la mujer tiene menos de 35 años
- Llevan 6 meses intentándolo y la mujer tiene 35 años o más
- Tienen ciclos menstruales muy irregulares o ausentes
- Tienen antecedentes de endometriosis, infecciones vaginales/pélvicas o cirugías uterinas
- Han tenido dos o más pérdidas de embarazo
- El hombre tiene antecedentes de problemas en los testículos, cirugías o infecciones
No hay que esperar a que "sea demasiado tarde" para consultar. Cuanto antes se identifica la causa, mayores son las posibilidades de encontrar una solución.
¿Qué estudios se realizan para evaluar la fertilidad?
En la primera consulta por infertilidad, comenzamos con una historia clínica detallada y examen físico. Los estudios que más frecuentemente solicitamos incluyen:
- Análisis hormonales para evaluar la reserva ovárica y la función de la tiroides
- Ultrasonido transvaginal para examinar los ovarios y el útero
- Histerosalpingografía para evaluar si las trompas están permeables
- Espermatograma para el análisis del semen del hombre
Con estos resultados, podemos tener un panorama claro y definir el siguiente paso.
Mitos frecuentes sobre la infertilidad
Mito: "Si me relajo, el embarazo llega solo."
Realidad: El estrés puede influir en la fertilidad, pero no es la causa principal. Decirle a una mujer que "se relaje" minimiza un problema médico real que merece atención y diagnóstico.
Mito: "La infertilidad es siempre un problema de la mujer."
Realidad: Como expliqué antes, el factor masculino está presente en una proporción importante de los casos. Siempre evaluamos a la pareja completa.
Mito: "Si ya tuve un hijo, no puedo tener infertilidad."
Realidad: Existe lo que llamamos infertilidad secundaria, que ocurre cuando una mujer que ya ha logrado un embarazo no puede lograrlo nuevamente. Lo mismo puede pasar en el hombre. Es más común de lo que se cree y tiene causas identificables y tratables.
Mito: "Los tratamientos de fertilidad siempre resultan en embarazos múltiples."
Realidad: Existen muchas opciones de tratamiento con distintos niveles de complejidad. No todos implican riesgo de embarazo múltiple y el objetivo siempre es lograr un embarazo saludable de la manera más segura posible.
Mi mensaje como su médico
Sé que el camino hacia el embarazo cuando no llega puede ser emocionalmente agotador. Pero también sé que con el diagnóstico correcto y el acompañamiento adecuado, muchas parejas logran cumplir ese sueño. Mi compromiso es acompañarlos en cada paso de ese proceso con honestidad, profesionalismo y mucha humanidad.
Si llevan tiempo buscando el embarazo sin lograrlo, no esperen más. Agendar una consulta es el primer paso para encontrar respuestas.